¿Cuál es tu meta? -No llegar a los 40 con la amargura de haber arruinado mi vida en un trabajo que odio, porque fui forzada a elegir carrera a los 17 años.
Soy el vaso medio vacío. La parte media llena no me importa. Porque últimamente no puedo dejar de ver lo que me hace falta y no consigo, lo que se me prohíbe y rehuye de mi tacto. Es irónico que lo medio vacío sea lo que nos llene de nostalgia. ¿No? ¿Y por qué no estar alegres por la parte media llena? Porque no interesa desde qué perspectiva se vea al vaso. Siempre va a estar medio vacío. Los vasos llenos son una utopía, como la vida en general, me parece.
Ella lo prometió, y así fue, aunque lloro cada día y lo soñó cada noche, ella cumplió, y mas nunca lo busco, pero aun guarda cada beso y una que otra caricia, por si regresa.